Lanzarote, parte II

Cuando empecé a planear nuestras  vacaciones, no tenía ni idea de que esta pequeña isla canaria nos iba a conquistar y enamorar por completo. Y es que Lanzarote tiene tanto que ofrecer: playas de ensueño nada masificadas, una naturaleza única y singular y una gastronomía riquísima.

¿Qué ver en Lanzarote?

En el primer post sobre la isla hicimos un recorrido por los pueblos con más encanto que visitamos. (Puedes verlo  aquí )

Así que en esta segunda parte os voy a enseñar las atracciones turísticas “imprescindibles” de la isla y las mejores playas para ir con peques.

“Los imprescindibles” de Lanzarote son: los jameos del agua, la cueva de los verdes, el jardín de cactus, el parque natural de Timanfaya, el mirador del río y la casa fundación de Cesar Manrique.

Si queréis visitar algún museo tenéis unos cuantos como el del vino, el de la piratería o el museo atlántico, que se encuentra sumergido en el mar.

Nosotros, de los imprescindibles, elegimos 3 para visitar:

Los jameos del agua

Los jameos del agua, al igual que la cueva de los verdes, se localizan en el interior del túnel volcánico producido por la erupción del volcán de la Corona. Se llaman jameos por la existencia de un lago interior que constituye esta formación geológica singular.

El jardín de cactus

Una visita imprescindible para unos amantes de los cactus como nosotros. (Aunque es cierto que por toda la isla encuentras multitud de cactus diferentes, nada como verlos todos juntos es este paisaje tan bonito).

Este jardín es un magnifico ejemplo de como una intervención arquitectónica se integra en el paisaje. Cesar Manrique realizó, como en todas sus intervenciones espaciales, un binomio perfecto entre arquitectura y naturaleza.

El parque nacional de Timanfaya o montaña de fuego

El Timanfaya es la joya de la corona de la isla, este paisaje es increíblemente hipnótico e intimidarte. Son kilómetros y kilómetros de mantos de lava y ceniza negra y montones de montañas y volcanes, que conforman uno de los parques nacionales más singulares que he visitado jamás. Se dice que este paisaje es lo más parecido a Marte que podemos ver en la Tierra.

En la zona donde da comienzo la excursión, realizan demostraciones de la temperatura interior de la tierra en esta zona. Echan agua por unos agujeros, previamente preparados, y ésta sale disparada en forma de explosión de vapor rápidamente.

Esta excursión se realiza en autobús y recomiendo hacerla sobre las diez de la mañana, pues más tarde hay bastante cola de coches para ir al inicio de la excursión.

NOTA: todos las atracciones turísticas mencionadas se pueden visitar comprando un bono en cualquiera de ellas. Puedes elegir cuantos centros quieres visitar, 3, 4 o 6 y de esta manera ahorrar mucho más dinero que comprando entradas en cada sitio que visites. Además, los  menores de 7 años no pagan.

Las mejores playas para ir con peques

En la isla podemos encontrar zonas más acantiladas y rocosas y otras playas más accesibles para los peques.

Si es cierto que nosotros no fuimos a muchas playas porque el tiempo no nos acompañó, aun así, os voy a  recomendar mis dos favoritas:

Las playas de papagayo: se encuentran dentro de un parque natural, divida en tres pequeñas playas. Nosotros elegimos un día la del chiringuito y otro día la más pequeñita que hay justo al lado. No se si sería por el tiempo o las fechas pero no estaban nada masificadas.

Mi otra recomendación son las piscinas naturales de Arrieta y punta mujeres.

Esta playa, ubicada en el centro de Arrieta, fue todo un descubrimiento. Sin olas, de arena fina y agua super cristalina. Aquí pasamos casi toda la mañana avistando cangrejos y caracolas.

Nos dejamos sin visitar una de las recomendaciones por excelencia: la pequeña y desierta isla de la Graciosa, pero mi alergia al sol me impedía hacer este tipo de excursión. Vosotros si no tenéis excusa, tenéis que visitarla ¡si o si!

Ya saben, ¡disfruten!